Aquellos que ya entienden que la experiencia vende no necesitan ser convencidos nuevamente. Necesitas un plan de acción. Por dónde empezar, qué priorizar, qué da más resultados con menos esfuerzo.
Mejorar la UX de un comercio electrónico rara vez requiere rehacer toda la tienda. El abandono del cliente se concentra en unos pocos puntos del proceso de compra. Atacar estos puntos, en el orden correcto, normalmente produce más que cualquier rediseño completo y cuesta mucho menos.
Se trata de una hoja de ruta de pasos esenciales, organizados en la secuencia en la que el cliente recorre la tienda: desde la llegada hasta el pago. La lógica es simple, sigue el camino del usuario y elimina los obstáculos donde aparecen.
Paso 1: hacer que el cliente encuentre lo que busca
Todo comienza con el descubrimiento. Si la persona no encuentra el producto, no importa nada más, no compras lo que no encuentra.
El primer elemento a revisar es la búsqueda. ¿Tolera errores tipográficos? ¿Entiendes sinónimos y variaciones? ¿Arroja resultados útiles o aparece una pantalla en blanco que dice "no se encontraron productos"? En muchas tiendas, la búsqueda es la herramienta más utilizada y la más olvidada. Quienes utilizan la búsqueda tienen altas intenciones de compra; una mala búsqueda desperdicia precisamente a los clientes más atractivos.
El segundo es la navegación por categorías. ¿Tienen sentido para quienes compran o para quienes organizan las acciones? Filtros que ayudan a acotar la elección, por talla, rango de precio, color, reducir el esfuerzo y acercar la decisión. Comience aquí porque es la cima del viaje: mejorar los pasos posteriores sin resolver el descubrimiento es optimizar una tubería con fugas.
Paso 2: transforma la página del producto en una de vendedor
Al llegar al producto, el cliente tiene dudas. La página debe responderles antes de que se conviertan en un motivo para abandonarla.
El guión aquí es para anticipar preguntas reales. ¿Qué dudas tendría alguien ante este producto en una tienda física? “¿Funciona en mi caso?”, “¿Cuál es el tamaño real?”, “¿Es duradero?”, “¿Cuánto tarda en llegar?”. Cada una de estas preguntas sin respuesta en la página es una oportunidad para darse por vencido.
En la práctica: fotografías que muestran el producto real, desde diferentes ángulos y en uso; descripción que responde a preguntas específicas, no un texto de marketing genérico; información de envío y fecha límite visibles sin tener que pasar por caja; y reseñas de otros compradores, que brindan una prueba social que ningún texto de la tienda puede proporcionar. Una página de producto bien hecha hace el trabajo que haría el vendedor.
Paso 3: Elimine la fricción desde el carrito hasta el pago
Aquí está el mayor paso de recompensa del guión. La caja es donde más se escapa la venta casi cerrada, y donde los pequeños ajustes tienen un gran efecto.
La regla maestra es eliminar todo lo que no sea imprescindible. Cada campo adicional en el formulario es una posibilidad de abandono. Solo pide lo que necesitas para completar la compra y entregar el producto, el resto puede esperar. Le permite comprar sin registro obligatorio; Forzar la creación de una cuenta antes de pagar es una de las principales causas de carritos abandonados.
El segundo principio no es ninguna sorpresa. El costo total, el producto, el envío y las tarifas deben aparecer temprano, no reventar en el último paso. La sorpresa al final del checkout es una traición a las expectativas y el cliente responde marchándose. Muestre dónde se encuentran en el proceso, cuántos pasos quedan y ofrezca métodos de pago que su audiencia realmente utilice.
Si sólo puedes moverte en una parte de la tienda, muévete aquí. Aquí es donde el esfuerzo de UX se convierte más en ingresos inmediatos.
Paso 4: Trate el teléfono celular como configuración principal
El guión debe ejecutarse primero teniendo en cuenta el teléfono móvil, no como una adaptación posterior. La mayoría de las compras se realizan en pantallas pequeñas, y ahí es donde más duele una mala experiencia de usuario.
Revisa cada paso anterior a través de la lente de tu dedo en una pantalla pequeña, en una conexión inestable, con la persona distraída. ¿Los botones son lo suficientemente grandes para jugar sin errores? ¿Los formularios utilizan el teclado adecuado para cada campo? ¿La página se carga rápidamente incluso con una conexión móvil modesta? Una compra que era simplemente aburrida en una computadora puede resultar inviable en un teléfono celular.
La parte que más suele fallar en los muebles es la cumplimentación de datos. Un formulario largo en el teléfono celular es casi un abandono garantizado. Reducir campos, aprovechar el llenado automático y ofrecer pagos rápidos son ajustes que, en el contexto móvil, valen desproporcionadamente más.
Paso 5: Medir, observar y corregir en base a los datos
Los pasos anteriores son hipótesis informadas, no verdades absolutas. El paso que respalda a todos los demás es dejar de decidir UX por opinión y empezar a decidir por observación.
Utilice datos de comportamiento para encontrar dónde abandonan realmente los clientes. ¿En qué etapa del pago se produce el abandono? ¿Qué páginas tienen muchas visitas y pocas conversiones? Estos números le indican dónde invertir, en lugar de que tenga que adivinar.
Y complemente el número con observación directa. Ver a personas reales usando la tienda, dónde dudan, dónde se atascan, qué no entienden, revela el "por qué" que los datos por sí solos no pueden explicar. No tiene por qué ser caro: ver a un puñado de usuarios reales realizar una compra ya expone la mayoría de los obstáculos graves. Decidirse por conjeturas es el error que desinfla el resto del guión.
El orden importa tanto como los pasos
Si hay una lección de esta hoja de ruta es que mejorar la UX de un e-commerce es una secuencia de trabajo, no todo a la vez. Seguir la ruta del cliente, el descubrimiento, la decisión y el pago en el móvil, impulsado por los datos, centra el esfuerzo donde vale la pena.
El error estratégico más común es querer rediseñar toda la tienda de una vez, un proyecto largo, costoso y arriesgado. El mejor camino es incremental: identificar el mayor punto de abandono, solucionarlo, medir el efecto y pasar al siguiente. Cada paso se amortiza y financia el siguiente.
Al final, optimizar UX significa eliminar, uno a uno, los obstáculos entre la persona y la compra que ya quería realizar. No se trata de convencer a nadie para que compre, se trata de dejar de molestar a quienes ya lo han decidido.
Si su tienda tiene tráfico pero convierte menos de lo que podría, esta hoja de ruta es un buen punto de partida antes de gastar más en medios. Tengo otros artículos de blog sobre conversión, optimización del pago y diseño de productos que detallan cada paso.
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